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Un entorno comunicativo a toda velocidad: colonización o reapropiación 2012/12/02

Posted by J. M. Pérez Tornero in Alfabetización mediática, Cultura mediática, Pensamiento crítico.
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a-toda-prisa-27Las condiciones, modos, estilos, lenguajes y hábitos de procesamiento de la información –podríamos decir, de lectura- y de relación –podríamos decir, de comunicación- están cambiando a ojos vista. Y muy aceleradamente… Todo, comunicación, lectura y vida, se aceleran.

Sea por el cambio de soporte, códigos, condiciones de acceso o predisposición psicológica, el caso es que, probablemente, nos encontremos, en lo que se refiere a esta cuestión, ante uno de los cambios más bruscos de la historia.

Estamos pasando de una alfabetización convencional o “textual” a otra que se denomina alfabetización mediática, mucho más compleja, diversa y que, sin duda, presupone la primera. Y, a la vez, vivimos la transición de una comunicación espacialmente localizada y limitada a otra que virtualmente no conoce barreras.

¿Cómo se perciben estos cambios?

De muchas maneras, desde luego… Pero cuando converso con mis alumnos de Comunicación y Educación, en la Universidad Autónoma de Barcelona, sobre el tema, soy consciente de que las pruebas de estos cambios cambio son notorias y diversas, pero apuntan a una misma dirección.

Describo a continuación los puntos más importantes que plantean y, sobre todo, cómo razonan y sienten ante ellos:

  1. Utilizan muchas plataformas y soportes, pero especialmente, el ordenador y el teléfono portátil.
  2. Leen de modo multimedia. No sólo leen los textos, sino que contemplan los vídeos, escuchan los audios, combinan todos los lenguajes y códigos a su alcance.
  3. Conexión constante. Leen y se comunican constantemente y en contextos muy diversos –transportes públicos, hogar, la calle, etc.-, utilizando, cada vez más, tecnologías móviles.
  4. Captan la información, en general, de un modo fragmentario, breve, sin disciplina intencional en la lectura, respondiendo a los impulsos que les llegan de los medios.
  5. Dos escalones de comunicación. Reciben información de dos tipos: a) de los grandes medios –periódicos, cadenas de radio y televisión-; b) de las redes sociales, a través de su grupo de “amigos”, que renvían, a veces, la información de los medios.
  6. Reciben información de fuentes muy diversas pero sin auténtico contrate. En general, no establecen procedimientos de contraste crítico sobre esas mismas fuentes. Diversidad no implica diferencia, a veces.
  7. Dificultad para interpretar sosegadamente. Lamentan, en muchas ocasiones, no tener ni tiempo ni modo de disponer de un contexto –una base adecuada- para interpretar la enorme cantidad y diversidad de información que reciben.
  8. Inmersos en la dispersión y no-reflexión. Tienen sensación de dispersión y encuentran dificultades para reflexionar y pensar con tranquilidad. Se sienten con escasísimas posibilidades para concentrarse adecuadamente cuando estudian o intentan leer en profundidad. Continuamente, se ven interpelados por mensajes de chat, de correo electrónico y de avisos emergentes que aparecen en sus pantallas.
  9. Dependencia mediática. Tienen una cierta adicción a estar conectados permanentemente a la red. No soportan largos períodos con el teléfono y el ordenador desconectados. Se sienten dependientes.
  10. Tiempo evanescente. Sienten que no son dueños de su tiempo, porque, de algún modo, la implicación en los medios y el sistema les merma posibilidades de auto-control y de autodeterminación de su comportamiento. Viven “demasiado deprisa”.
  11. Soledad conectada. A veces, perfectamente conectados tienen la sensación de estar solos. Y, tal vez por esto, para no sentir el abismo del silencio y la soledad, no soportan las desconexiones.
  12. Hetero-controlados. Notan que viven volcados hacia la contemplación de los demás, que lo que hacen es visto y hasta controlado por aquellos con quienes conviven en las rede sociales.

Coincidencia generalizada

Todo ello, con independencia de que las opiniones y las sensaciones de mis estudiantes puedan discutirse, forma parte de las conclusiones de la investigación, de los resultados del debate científico, académico y ensayístico sobre el efecto de las nuevas tecnologías. Sobre este tema han escrito Sherry Turkley, Nicholas Carr, Tod Gittlin, Manuel Castells, Neil Postman, Barry Duncan, Jeff Jarvis, Francis Pisani, Paul Virilio, Susan Moeller, etc.

Las coincidencias de todos ellos sobre los efectos mediáticos son muchas, aunque su valoración sea polémica.

Desde mi punto de vista, todos los fenómenos mencionados parecen responder a un patrón común. Los medios y, en general, las TICs han lanzado una ofensiva para colonizar nuestro entorno y nuestra psicología. 

De nosotros, colectivamente hablando, dependen el que lo consigan o, bien, que seamos nosotros mismos los que logremos finalmente, re-apropiarnos de lo que es nuestro entorno comunicativo, o sea, nuestro espacio propio y vital.

¿Es lícito pedir la retirada de la publicidad de un programa de televisión? 2012/11/20

Posted by J. M. Pérez Tornero in Alfabetización mediática, Comunicación, Crítica mediática.
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Pablo Herreros, lanzó una camapaña de retirada de publicidad a La Noria

¿Es lícito realizar una campaña contra un programa de televisión y solicitar a los anunciantes que lo patrocinan que retiren la publicidad del mismo?

¿Es lícito, al hacerlo, plantear la posibilidad de un boicot a los productos de esos mismos anunciantes si no retiran la publicdad?

Es esto lo que sucedió con el bloguero y periodista Pablo Herreros cuando solicitó la retirada de la publicidad el programa La Noria de Telecinco porque había entrevistado –y pagado por su presencia en el canal- a la madre de “El Cuco”, uno de los implicados en la posible violación y en la muerte y desaparición de Marta del Castillo.

El citado bloguero quiso denunciar el que “que haya televisiones capaces de lucrarse a costa de la inmoralidad y de hacer más daño gratuito a las familias de las víctimas de delitos tan graves como el asesinato o el homicidio de una persona”.

Para evitar estos actos, el bloguero pedía a los principales anunciantes del programa que retirasen la publicidad del mismo –cosa que hicieron- mediante una carta que en lo esencial decía:

Su marca fue una de las que más veces se anunció ayer durante este programa, por lo que contribuyó directamente a financiar esta inmoralidad que revuelve el estómago a gran parte de la sociedad española.

“Somos conscientes de que los anunciantes no siempre eligen deliberadamente patrocinar un programa, sino que muchas veces compran un número determinado de anuncios en una cadena o franja horaria, sin pedir específicamente que se emitan en dicho programa.

No obstante, cada anunciante siempre tiene la opción de exigir que sus anuncios NO se emitan en un programa concreto. Y como estamos seguros de que ustedes también reprueban sucesos tan repugnantes como los de ayer, y de que no quieren que la imagen de su marca sirva para financiar y apoyar a los criminales y sus familias, les pedimos:

  • Que pidan perdón por haber financiado involuntariamente un contenido televisivo tan inmoral.
  • Que no vuelvan a anunciarse en La Noria ni en ningún otro programa que pague a delincuentes o a su entorno cercano por ir a hablar de su delito.

Si no se adhirieran a nuestra propuesta, seguiríamos exigiéndoselo en adelante y promoveríamos un boicot de sus productos. Pero estamos seguros de que ustedes son los primeros que no quieren arropar con sus marcas hechos tan lamentables y tan dolorosos para las familias de las víctimas, como la de Marta del Castillo y tantas otras que han pasado por experiencias similares. Esperamos con ilusión su respuesta”.

 

La imputación de un juez

Hasta aquí, todo parece correcto, las cadenas de televisión deciden sus contenidos y los emiten invocando su libertad de expresión. El bloguero y los espectadores, usando del derecho a la información, quieren conocer las circunstancias de la presencia de los que aparecen en el programa -¿cobran o no?-, y, luego, manifestando su autonomía personal, critican el programa y proponen una acción: que se retire la publicidad de la cadena y si no se hace, propone lanzar un boicot a las marcas anunciantes.

Sin embargo, ahora un juez imputa al bloguero por coacción “por supuestos delitos de amenazas y coacciones y ordena que se practiquen las actuaciones necesarias para esclarecer los hechos, sus autores y circunstancias”.

He leído atentamente el texto de la reclamación en el que solicitaba la retirada de la publicidad. No he sabido encontrar las amenazas ni las coacciones, salvo que se pueda considerar amenazante la libertad de consumo –comprar o no un producto- y comunicárselo a los ciudadanos, explicando las razones por las que se hace.

Si lo que se hace en ese texto resultara, después del juicio, calificado de “coacción” o de “amenazante”, nadie podría de entonces en adelante ejercer libremente su libertad de expresión, sus juicios y su libertad de consumo.

¿Cuántas veces hemos oído decir a personas individuales o a grupos que si un partido político hace esto o lo otro, no le votarían y propagarían el sentido de ese voto entre la gente? Pues bien, alguien podría considerarlo amenazante y podría prohibirse.

O, imaginemos que defendemos el comercio justo y que pedimos que no se compren productos que han sido elaborados en condiciones de esclavitud… ¿sería esto también una amenaza o una coacción?

No lo creo. Me parece, en cambio, que actitudes como las de Pablo Herrero –sin entrar en su oportunidad y conveniencia- abre nuevas posibilidades de crítica mediática, de responsabilidad pública antes los medios. Pueden favorecer la transparencia y la dignidad de las personas.

Estaremos muy atentos al sentido de la sentencia.

Roberto Gianatelli// MED 2012/10/14

Posted by J. M. Pérez Tornero in Alfabetización mediática, Comunicación y educación.
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Roberto Gianatelli dejará huella. No sólo porque fundó –con sus buenos amigos; que son ya nuestros amigos- la asociación italiana de educación en medios MED, la más vital del país y una de las más activas de Europa, sino porque su estilo generoso, humilde, inteligente y entusiasta nos queda a todos como un regalo para el futuro.

Hace unos meses -Mayo del 2012- , Roberto recibió en la MILIDWEEK 2012 de Barcelona un homenaje de MENTOR y el  Gabinete de Comunicación y Educación.

Visto, desde hoy, cuando nos dolemos de su pérdida, aquel acto resulta aún más entrañable y memorable. Memorable, porque Roberto mostró los atributos de su personalidad singular: humildad, inteligencia, entusiasmo juvenil, curiosidad, diligencia… Y entrañable porque en aquella noche del homenaje, se sentía y se potenciaba un sentido de compañerismo y amistad de familia entre todos los que componen este movimiento de la Media Literacy.

Adquirí un compromiso, durante esos días de la MILIDWEEK con Roberto: escribir conjuntamente con él un libro sobre Ética y Alfabetización Mediática. Ya sé que en cierto sentido, esto ya n será posible. Pero sé que sí lo es de muchos otros modos. Sé que la fuerza de la fe de Roberto nos permitirá a quienes de una u otra manera le seguíamos escribir conjuntamente ese libro contando con él: con sus palabras, su obra y, sobre todo, su ejemplo.

El compromiso continúa. El compromiso, con Roberto, es el futuro.

Una nueva alfabetización para un nuevo bachillerato 2012/09/30

Posted by J. M. Pérez Tornero in Alfabetización mediática.
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Institut d’Estudis Catalans, sede del seminario

Un anteproyecto de  ley anuncia en España un cambio en el Bachillerato. Con independencia de lo que piense o haga el legislador -que, por cierto es bastante inconstante y antojadizo en estas materias- el momento es oportuno para pensar en una redefinición de los objetivos del bachillerato.

Con esa intención, en Barcelona, el Col•legi Oficial de Doctors i Llicenciats (Josefina Lacambra), la Societat Catalana de Pedagogia (Martí Teixidó) y el Institut de Estudis Catalans (Gozález Agapito y Salvador Giner) tuvieron la amable y generosa idea de reunirnos durante un día a pensar juntos sobre el tema a una treintena de personas.

He de decir que el debate y el intercambio de ideas fue enriquecedor, constructivo, sin ningún lamento -cosa extraña en esta época- y con una convicción y, al tiempo ambición, que creo que forma parte de ese estilo y forma de hacer de los profesores de Instituto, que aún se creen admirablemente su profesión y su función social.

Saqué la conclusión que, desde luego, si de ellos dependiera, nuestro bachillerato sería excelente.

Pero, al margen de ello, como me pidieron un texto que les propusiera algunas ideas, escribí -excusándome de antemano por mi falta de legitimidad para hablar del tema del bachillerato (el mío quedó, desde luego, muy atrás) tuve la osadía de transmitirles el ahora presento aquí:

UNA NUEVA ALFABETIZACIÓN PARA UN NUEVO BACHILLERATO

Tal vez, a juzgar por los nuevos proyectos de Ley sobre educación, estemos ante las puertas de un nuevo bachillerato. Probablemente, la reforma sólo apunte a elementos cosméticos, pero, en todo caso, es legítimo aprovechar la oportunidad para redefinir un ciclo educativo que hace años que languidece confundido en un sistema desdibujado y que ha perdido la personalidad y rotundidad que un día tuvo.

Por esta razón, y porque cuando la mayoría de sistemas educativos se replantea sus objetivos lo hace en términos de competencias, nos parece legítimo tratar sobre qué competencias debiera atender un nuevo bachillerato.

Respondiendo a la discreción que nos exige nuestra especialización, sólo nos ocuparemos aquí sólo de una dimensión de esas competencias propias del bachillerato, la que se relaciona con la lectura e interpretación de textos y con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

LA LECTURA ENTENDIDA EN SENTIDO AMPLIO

Tradicionalmente, lectura se ha identificado con el proceso de decodificación de textos escritos. Se hacía así en un contexto histórico en que, al menos en occidente, la escritura alfabética y el libro eran los vehículos dominantes de la cultura.

Sin embargo, cuando en la actualidad los canales dominantes son multimedia y por ellos circulan mensajes textuales, pero preferentemente audiovisuales -como sucede en la mayoría de las sociedades contemporáneas, tanto en Oriente como en occidente; y tanto en el Sur como en e Norte-, el concepto de lectura tiene que ampliarse si no queremos perder sentido de la realidad.

Así, que es preciso ampliar el antiguo concepto de lectura. Entenderemos, de este modo, que  leer es un proceso de decodificación e interpretación de semióticas complejas e híbridas en el que intervienen buena parte delas facultades sensitivas y cognitivas de la persona.

Tendremos, al mismo tiempo, muy en cuenta que estos procesos de interpretación no dependen sólo de códigos y lenguajes sino también de tecnologías, de medios de comunicación, de situaciones de comunicación con estructura espacio-temporales muy diversas y, por tanto, dando lugar a relaciones sociales muy complejas.

En definitiva, prestaremos atención al hecho de que la mayoría de las lecturas del mundo y de la información se producen mediante las tecnologías de la información y la comunicación.

Resumiremos la complejidad de procesos y prácticas que permiten esta nueva lectura –competencia digital, informacional, mediática, etc.- en un solo término competencia mediático-informacional. Término que empieza a aceptarse casi universalmente a propuesta de la UNESCO.

Como consecuencia de este uso, se habla de alfabetización mediática e informacional (AMI)[1] para señalar la importancia que la adquisición de esta competencia tiene dentro de la sociedad de la información y del conocimiento.

Concretamente, lo que trataremos de responder en este texto es cómo debería, desde nuestro punto de vista, abordarse en el nuevo bachillerato esta competencia.  Para consultar el artículo completo: DEF PÉREZ TORNERO UNA NUEVA ALFABETIZACIÓN PARA UN NUEVO BACHILLERATO

[1] Hay que decir, en todo caso, que en Europa el nombre más extendido hoy es Media Literacy o alfabetización mediática.

Respondiendo a la discreción que nos exige nuestra especialización, sólo nos ocuparemos aquí sólo de una dimensión de esas competencias propias del bachillerato, la que se relaciona con la lectura e interpretación de textos y con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

REPENSAR EL PERIODISMO 2012/09/12

Posted by J. M. Pérez Tornero in Comunicación, Medios de comunicación.
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Los principios del periodismo, tal y como los conocemos en la actualidad, se forjaron en una época en la que -según describe Walter Lipmann en Opinión Pública- los más informados leían la prensa durante sólo unos quince minutos diarios, las noticias circulaban, apenas, en papel y los periodistas tenían la misión de asegurar la transparencia de la vida democrática, mientras los ciudadanos no podían ser activos con la información al disponer de una tecnología de comunicación muy pobre y unidireccional.

Pues bien, todo eso ha cambiado. Vivimos inmersos más de ocho horas diarias en los medios y conectados a las TICs, la información surge de todas partes y está al alcance de muchos -por lo que el tema de la transparencia hay que plantearlo de otro modo-; cada uno de nosotros, gestiona su propia esfera comunicativa y mediante tecnologías muy sofisticadas… Pero algunos de los principios del periodismo clásico, el canónico, ni siquiera se han empezado a poner en cuestión. Deberíamos, sin embargo, repensarlo todo si queremos seguir cumpliendo, desde el periodismo, una misión social.

En la entrevista que introduzco aquí me planteo algunas de estas cuestiones…

LA RADIOTELEVISIÓN PÚBLICA NO PUEDE SER ASISTENCIAL 2012/08/28

Posted by J. M. Pérez Tornero in Crítica mediática, Medios de comunicación.
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GIUSEPPE RICHERI

La crisis económica europea –aunque tenga sus causas en la existencia y extensión de un casino financiero  internacional, o en la irresponsable expansión de la deuda privada (léase, bancaria) o en la timorata gestión  del  Euro- lo que ha conseguido, en todo caso,  es poner en jaque y contra las cuerdas a todas las instituciones públicas y a los servicios que presta: educación, salud, investigación…

Y, por supuesto, el servicio público de radiotelevisión en Europa no se escapa de esta amenaza. Al contrario, parece peligrar en todos los frentes.

LOS ENEMIGOS DEL SERVICO PÚBLICO DE RADIOTELEVISIÓN

¿Cuáles son sus enemigos? ¿Qué conspiraciones o dificultades se encuentra?

Entro otros, los siguientes: A) Las estrategias de privatización o, lo que es lo mismo, de apropiación de bienes públicos por parte de corporaciones privadas. B) El aumento de la precariedad financiera de los propios servicios públicos.  C) El agravamiento de la manipulación política por parte de los gobiernos de turno.

La actual crisis económica está acelerando procesos y precipitando situaciones. Y lo hace con inusitada fuerza allí donde la crisis financiera se hace más palpable, o sea, en los países del sur de Europa: Grecia, Italia, Portugal, España, etc.

Un breve repaso nos permite una visión global. Actualmente, se proclaman estrategias de privatización en Portugal –donde se ponen a la venta canales públicos- y en España -donde hay proyectos legales para pasar a la gestión privada la televisión autonómica-. La precariedad financiera es general, pero acuciante en los casos de España, Portugal y Grecia. Y la manipulación política se hace evidente, aunque no solamente, en Italia –donde la huella de Berlusconi permanece, y se vislumbra en el resto –a recordar el cambio apresurado del sistema de nombramiento del Presidente de RTVE, entre otros-.

Y todo ello coincide con, por un lado, a) una ofensiva creciente de los medios privados que, envalentonados con el apoyo político neo-liberal, buscan acaparar nuevos negocios o, como mínimo, sobrevivir con los que tienen;  b) una gestión deficiente del sector público televisivo por parte, incluso, de gobiernos socialdemócratas supuestamente interesados en sostenerlo  –el caso de la evolución de la  deuda en el caso de RTVE es patente;  también en la televisión pública portuguesa-; c) una cierta debilidad argumental por parte de los defensores de la televisión pública acrecentada en los últimos tiempos ante el cambio que ha supuesto la irrupción del nuevo entorno mediático.

De todos ellos, el que resulta más llamativo, porque es el menos explicable es el desarme ideológico parece estar sufriendo la defensa de la televisión pública.

Si hace unos cinco años, parecía, al menos en España, que se conseguía una cierta organización de los argumentos a favor de la televisión pública[i], al cabo de un tiempo y en plena crisis económica parece que el argumentario a favor de la televisión pública pierde fuelle.

Es cierto que algunos cambios decisivos en lo que era el argumentario tradicional en favor de la televisión pública se tiene que dar, pero ello no tiene por qué justificar la amplia retirada que parece estar produciéndose.

ALGUNAS CIRCUNSTANCIAS QUE DEBEN REVISARSE

Recordemos algunos de sus ejes centrales: A) la escasez de frecuencias de distribución que obligaba al Estado a hacerse responsable del espectro y a crear concesiones a la iniciativa privada para usarlo. B) La necesidad, por parte del Estado, de amparar la participación pública en la radio y televisión. C) la exigencia de asegurar la diversidad en un discurso audiovisual escaso.

Pues bien, todas estas condiciones han cambiado favorablemente. La escasez de frecuencias se ha visto contrarrestada por la digitalización de la televisión, los satélites y la televisión vía Internet. La participación ciudadana se ha ido potenciado –incluidos los ámbitos audiovisuales- en el mismo momento que Internet y la web 2.0 han prestado medios a los ciudadanos activos.  Finalmente, la diversidad se ha promocionado enormemente al aligerarse las condiciones y exigencias que pesaban anteriormente sobre la libertad de expresión.

¿Quiere esto decir que se no hay ya lugar para la televisión pública, que ha perdió su legitimidad y que, por tanto, puede liquidarse?

LA NUEVA LEGITIMIDAD DE LA RADIOTELEVISIÓN PÚBLICA

G. Richeri  ha examinado esta situación en un texto que publicará la revista Diálogos. Su conclusión es bastante llamativa viniendo de quien tradicionalmente ha defendido beligerantemente la necesidad del servicio público de televisión. Desde su punto de vista, dada la existencia del nuevo entorno tecnológico y la facilidad con la que los ciudadanos activos y con recursos pueden asegurarse una dieta comunicativa diversa, plural y adaptada a sus demandas, la televisión pública sólo tendría un destinatario: el grupo de personas que quedan excluidos de esas posibilidades y que Ricieri describe así:

“Queste categorie di telespettatori, che possiamo definire information poor  non guardano la tv a pagamento, leggono poco o per nulla i giornali, non navigano in Internet. Anche se fossero in grado di svolgere queste attività avrebbero pochi strumenti per orientarsi, per scegliere, per trovare i contenuti che desiderano, cio’ che puo’ soddisfare i loro bisogni”. A ellos iría detinada la nueva televisión pública que, siempre según Richieri quedaría así auténticamente legitimada: “Il punto di partenza per legittimare la televisione pubblica è la frattura che divide e dividerà sempre piu’ gli information rich dagli information poor . La sua missione principale dovrebbe essere quella di contribuire a saldare, a ridurre, semmai a contenerre tale frattura spalancando le porte dell’informazione e della cultura dell’intrattenimento di qualità agli information poor. Mi sembra che questo terreno rappresenti anche una sfida stimolante per i professionisti della televisione che potrebbero investire le proprie competenze per realizzare programmi con un’ampia gamma di generi e di fromati, di linguaggi e di contenuti destinati a riconquistare un ruolo di servizio pubblico a partire da qualla fascia di telespettatori che ne ha ancora bisogno”.

Lamento no estar de acuerdo en este punto con Giuseppe Richieri con quien tantas inquietudes comparto y a quien tanto aprecio. Y ello por dos razones. La primera, porque su proyecto de redefinición de la radiotelevisión pública conduciría a la creación de una radiotelevisión pública de tipo asistencial, para pobres, y aumentaría la dualización social con que nos amenaza la crisis económica. Y, segundo, porque en su razonamiento ignora el peso importante que aún tiene –por abierto que sea el sistema comunicativo- el poder de las grandes intereses de las corporaciones privadas en el discurso audiovisual.

EL PELIGRO DE UNA RADIOTELEVISIÓN PÚBLICA ASISTENCIAL

La propuesta de Richieri conduce, desde nuestro punto de vista,  a una peligrosa televisión pública asistencial, es decir, destinada a cuidar solamente a aquellos que el sistema económico y social ha hecho más desfavorecidos y no disponen de recursos; para el resto está claro que la televisión privada y los servicios de pago serían suficientes.

Pero legitimar esta función es, en cierta manera,  aceptar la existencia –o la generación- de un discurso audiovisual dual, uno para pobres y otro para ricos, uno de ayuda y protección y otro de diversidad y riqueza. Esto, lejos de promover la equidad y la solidaridad enfatiza la dualización social, fomenta la división y potencia la segregación. Y no podemos olvidar que la gran cuestión de la división social y de la exclusión es hoy en día, como lo ha sido siempre, la segregación, la separación entre grupos –sea por razones cultuales, ideológicas, sexuales o sociales-. Así que si la radiotelevisión pública tiene una misión ésta debería ser –como es para la educación, la sanidad y justicia públicas- el encuentro de todos en un espacio de soberanía compartida, en este caso, en una esfera comunicativa pública.

Esto es particularmente importante en un momento en que la tendencia hacia la fragmentación de medios y de entornos comunicativos es mayor que nunca, como han denunciado muchos investigadores.

PODER Y RADIOTELEVISIÓN

Queda luego la cuestión del poder. El que haya aumentado la diversidad y, por tanto, la capacidad para expresarse libremente –especialmente gracias a Internet- no quiere decir, ni mucho menos, que tengamos que olvidarnos de la relación entre poder y comunicación. Al contrario, esta relación más evidente que nunca. El aumento de la concentración de las televisiones en manos de oligopolios internacionales, el avance de la privatización, y, en conjunto, la creciente dependencia de muchos servicios comunicativos de muy pocas empresas –muchas de ellas norteamericanas- nos está indicando que el poder de muy pocos aumenta su influencia sobre los más. Lo cual es paralelo al hecho de que en los últimos tiempos el 2% de los habitantes del planeta hayan aumentado su cuota de riqueza en relación al 98% de la población restante.

En estas circunstancias, es obvio que se necesitan contra-poderes comunicativos que equilibren la existencia de oligopolios globales. Las radiotelevisiones públicas –pese al riesgo de depender de los gobiernos de turno- tienen la ventaja de que, en los países democráticos acaban respondiendo al voto de los ciudadanos.

No-segregación entre pobres y ricos –también desde el punto de vista comunicativo- y equilibrio de poderes entre los intereses privados y el interés general siguen siendo dos razones de peso, aún válidas, para que sea necesario seguir defendiendo la idea de radiotelevisiones públicas fuertes al servicio de la democracia.

Por el contrario, conceder que ya no queda más justificación que la asistencialpara mantener las radiotelevisiones públicas es dar un paso para atrás. Máxime si esto se produce en un contexto crítico de asedio a todo lo que signifique servicio público.

 


[i] Cf. Documentos como el Informe para la reforma de los medios del Estado , Repensar la televisión pública en el contexto digital ,  o Alternativas a la televisión actual 

La UNESCO está contra la discriminación educativa de la mujer 2012/08/24

Posted by J. M. Pérez Tornero in Alfabetización mediática.
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La UNESCO defiende el estado de derecho y, por tanto, que nadie está por encima de las leyes. Defiende los derechos humanos, lo que significa que todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. También la UNESCO se opone a cualquier “discriminación” o cualquier distinción, exclusión, limitación o preferencia ” en materia de educación. Y proclama y defiende la educación para todos.

No obstante, es cierto que el artículo 2 de la Convención relativa a la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza – de 1960- expresa una salvedad: no se entenderá como discriminación “la creación o el mantenimiento de sistemas o establecimientos de enseñanza separados para los alumnos de sexo masculino y para los de sexo femenino”. Pero lo hace bajo un condicionamiento decisivo: “en el caso de que el Estado las admita”. Y, además, deja muy claro que el principio general  de toda la convención es el que “las discriminaciones en la esfera de la enseñanza constituyen una violación de derechos enunciados en la Declaración Universal de Derechos Humanos”.

Por esto, el ministro de educación de España, José Ignacio Wert, no tiene razón cuando sugiere que hay contradicción entre las leyes españolas y la citada convención de la UNESCO. Ninguna contradicción entre UNESCO y el estado de derecho en España, porque las leyes españolas prohíben la separación por razones de sexo en los centros educativos y, por tanto, están plenamente en consonancia con la proclamación de no discriminación de la UNESCO. No hay nada, pues, que indique contradicción, ni razón apra el cambio.

¿Sería posible, en otro orden de cosas, que un Estado –pongamos por caso el español- decidiera admitir la segregación por sexo en los centros educativos? Lamentablemente, habría que decir que sí, porque éste es un asunto de plena soberanía española y, en consecuencia, decide el Legislador, el Parlamento. Y, en ese eventual caso, España, como Estado, tendría el dudoso honor de entrar en las excepciones al principio general de no discriminación enunciado en la Convención de la UNESCO de 1960.

Pero, insistimos, estando las cosas como están, cabe pensar que la actual legislación española está más en correspondencia con la letra y el espíritu de la Convención de la UNESCO que lo estaría en caso de que se re-introdujera, de nuevo, la segregación educativa sexista.

Así, pues, si el ministro de Educación de España se propone re-insertarnos –como estuvimos ya en el pasado- dentro del ámbito de los países segregacionistas en educación por razones sexistas, es muy libre y muy responsable de hacerlo. Pero la UNESCO no tendrá nada que ver en ello. Ni como razón, ni siquiera como falso pretexto.

ELIMINAR LAS DISCRIMINACIONES

Y, sin embargo, sí tendría que luchar José Ignacio Wert contra otra Convención, esta vez más reciente y de las Naciones Unidas, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. En ella los principios vuelven a ser muy claros y en su artículo 10, apartado b) establece que “Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer, a fin de asegurarle la igualdad de derechos con el hombre en la esfera de la educación y en particular para asegurar, en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres:

a) Las mismas condiciones de orientación en materia de carreras y capacitación profesional, acceso a los estudios y obtención de diplomas en las instituciones de enseñanza de todas las categorías, tanto en zonas rurales como urbanas; esta igualdad deberá asegurarse en la enseñanza preescolar, general, técnica y profesional, incluida la educación técnica superior, así como en todos los tipos de capacitación profesional;

b) Acceso a los mismos programas de estudios y los mismos exámenes, personal docente del mismo nivel profesional y locales y equipos escolares de la misma calidad;

c) La eliminación de todo concepto estereotipado de los papeles masculino y femenino en todos los niveles y en todas las formas de enseñanza, mediante el estímulo de la educación mixta y de otros tipos de educación que contribuyan a lograr este objetivo y, en particular, mediante la modificación de los libros y programas escolares y la adaptación de los métodos en enseñanza.

d) Las mismas oportunidades para la obtención de becas y otras subvenciones para cursar estudios;

e) Las mismas oportunidades de acceso a los programas de educación complementaria, incluidos los programas de alfabetización funcional y de adultos, con miras en particular a reducir lo antes posible la diferencia de conocimientos existentes entre el hombre y la mujer;

f) La reducción de la tasa de abandono femenino de los estudios y la organización de programas para aquellas jóvenes y mujeres que hayan dejado los estudios prematuramente;

g) Las mismas oportunidades para participar activamente en el deporte y la educación física;

h) Acceso al material informativo específico que contribuya a asegurar la salud y el bienestar de la familia”.

Parecería muy razonable, pues, que el Ministro de Educación de España -si quiere ser pulcro en el cumplimiento de los compromisos internacionales del país- ponga especial celo en hacer cumplir estos principios que han ratificado la inmensa mayoría de los países del mundo y, por supuesto, España. A juzgar por los recientes intentos de reinsertar la segregación sexista en la educación, ocuparse de ello debería ser tarea prioritaria en la agenda del Ministerio.

Olimpiadas: ceremonias semióticas de un mundo globalizado 2012/08/23

Posted by J. M. Pérez Tornero in Comunicación, Cultura mediática.
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olimpiadas-2012-london

Lo más significativo de los Juegos Olímpicos de las postrimerías del siglo XXI e inicios del XXI es su carácter de ceremonia semiótica global. A través de esta ceremonia –que se representa o celebra esencialmente en la inauguración de los juegos- se lanzan mensajes globales. Se re-construyen identidades, se crean marcas de ciudad y/o país –aparte de promocionar determinados productos-.

Barcelona, le dijo al mundo que existía como ciudad-mediterránea y aprovechó para reconstruir su identidad.  China, que emergía y recuperaba o re-construía una identidad nacional basada tanto en la tradición como en la modernidad.

Gran Bretaña, que una pequeña isla tiene medios de resistir y pervivir en un mundo global combinando lo tradicional con su espíritu de innovación siempre utilitarista y comercial -con una industria que vender: la de su música y su cine-. Londres, de este modo, se ha hecho plataforma –a través de la ceremonia de inauguración, clausura y de la puesta en escena de la ciudad entera- de los valores semánticos y de los medios que han formado –a entender de los organizadores- la identidad británica. A saber, la campiña británica con su peculiar modo de vida, la literatura de las islas en lengua inglesa y su cine próximo a Hollywood, la música y la WEB (con un Berners Lee convertido en estrella mediática).

Obviamente Londres ha elegido todos aquellos elementos que circulan bien a través de las nuevas redes globales: el cine, la música, y la WEB –y, naturalmente, el deporte rey, el fútbol (Beckham). A esto ha añadido los elementos de postal turística propios de la ciudad: el uniforme de la guardia real y la propia Monarquía con una Isabel II casi eterna y los edificios emblemáticos de la ciudad, el Big Ben, el puente sobre el Támesis, etc.

Todo este paquete simbólico, arropado por tres aspectos semánticos que no puede faltar en nuestra cultura mediática actual: A) La empatía –incierto resultado que sólo se ha logrado potenciando el aspecto menos clasista de la sociedad británica, es decir, el pueblo-. B) La eficiencia –presente en la organización. C) La rentabilidad y el éxito–rentabilidad incierta, tras la multiplicación por tres del coste de inversión previsto inicialmente; pero éxito deportivo indiscutible para Gran Bretaña y probablemente industrial después de la inyección de promoción que ha recibido su industria cinematográfica y musical.

Paquete simbólico administrado con eficacia, cuidado por una realización televisiva impecable, acomodada a las exigencias nacionales de cada país participante, pero avanzada tecnológicamente y eficaz desde el punto de vista comunicativo.

El mundo entero ha comulgado con el mensaje de estos juegos. Todos somos partícipes ahora de la buena nueva creada en parte los los británicos, en parte por los Olímpicos: el mundo global “no defrauda”. Progresa, integra a las mujeres y a todas las culturas, se reúne placentera y pacíficamente en un escenario visible al alcance de todos. Dialoga… pero, ¿qué hay de verdad y de bambalinas en ese escaparate ceremonial?

En el escenario, los valores eufóricos que ya se han citado. Entre bambalinas, en el trasfondo y debidamente ocultados todos los conflictos y crisis que configuran nuestro mundo: crisis civiles y militares, hambrunas, guerras, terrorismo, narcotráfico, corrupción financiera y moral, etc.

Esta ceremonia olímpica ha puesto el foco de la atención mundial en una construcción simbólica que muestra un mundo armónico, reglamentado en el que las naciones pueden escribir mensajes positivos, sin huella de conflictos. La política, la tensión social y la injusticia quedan expulsadas, fuera del paltó olímpico. Pero siguen contando tanto como el espectáculo.

Ésta es la gran virtud de esta ceremonia mítica que ya se inventó en Grecia pero que cumple ahora como nunca su función exorcizadora  y mítica. Un nuevo relato global al alcance de todas las comprensiones y sensibilidades. No en vano se ha apoyado, esencialmente, en el imaginario literario y en la emotividad de la música que son lenguajes casi universales.

Un centro para la MIL en África 2012/08/15

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El continente africano, pese a que en los últimos siglos parece haberse avanzado globalmente en la superación de las tiranías, las hambrunas y la esclavitud, es  -y, desgraciadamente, parece que seguirá siéndolo en los próximos años- piedra de toque para la conciencia y la vergüenza mundial.

Chido Onumah, derecha, con Samy Tayie, Presidente de Mentor en una reunión de la UNESCO en Bangkok

África y los africanos has sido víctimas de las más crueles e inhumanas formas de anexión, explotación y esclavización durante los últimos siglos. Millones de seres humanos fueron deportados como esclavos, desde el siglo XV hasta bien entrado el XX, hacia América, Oriente Medio y Europa. Pero las condiciones políticas en que viven aún son tiránicas en muchos de sus países –son contadas las excepciones democráticas-. Hay una infinidad de lo que se consideran “estados fallidos” –una forma políticamente correcta de describir el estado salvaje-. Y en el continente se siguen dando aún casos flagrantes de etnocidio, de crímenes masivos y terrorismo de masas.

Pero lo más lacerante de todo es que África, tanto desde el punto de vista humano como económico, continúa siendo una especie de callejón sin salida, una tierra de no-futuro para muchos de sus habitantes, que parecen fatalmente condenados a una pobreza endémica y a un olvido global inaudito.Por todo ello son tan singulares y valiosas iniciativas como las del African Center for Media & Information Literacy. El centro es una apuesta por transformar la realidad africana utilizando la voluntad de cambio de los jóvenes y la potencia transformadora de los medios de comunicación. Este  centro publica, en papel y en digital, una revista de jóvenes Youth Link de gran interés. Hace tiempo que me impresionó uno dedicado uno a los “niños brujos”. Contaba la historia del asesinato, la tortura y el maltrato que reciben cientos, si no miles, de niños nigerianos a los que su entorno más inmediato, a veces hasta su propia familia, les acusa falsamente de estar “embrujados”. Cuando acaece una desgracia en una familia o en un entorno local, es posible que algunos adultos achaquen la desgracia a la brujería de ciertos niños. Y para exorcizar esa brujería, los niños son golpeados, torturados, incluso asesinados.

Esta propensión superstición, que viene de atávicas creencias y costumbres tribales, sin embargo ha sido recientemente promovida y explotada por movimientos seudo-religiosos que han dado pábulo a la superstición. Y para ello han difundido vídeos caseros que promueven a la violencia y tortura de niños inocentes e indefensos. Un reportaje que presenta la tragedia puede ser visto a través de You Tube.

El AFRICMIL busca justamente denunciar casos semejantes y despertar la conciencia crítica de los jóvenes contra estos abusos mediáticos, devolverles la confianza en sus propias posibilidades y oportunidades y hacerles participar en la vida política y comunitaria.

El coordinador de AFRICMIL y director de la mencionada publicación es Chido Onumah. Es un periodista-activista que defiende valores y objetivos que en otras latitudes se consideran tan habituales que apenas apreciamos su valor: la transparencia, el sentido de Estado, la honestidad… Un reciente artículo suyo, traducido por El país, expresa perfectamente sus aspiraciones. Como podrá comprobar el lector Chido desea, sencillamente, vivir en un auténtico estado -en este caso,Nigeria- en el que el crimen, el desprecio a la vida y la crueldad dejen de estar al orden del día. Su aspiración es extrapolable a un buen número de países africanos. Vale la pena leerlo.

De la “recepción activa” a la participación cooperativa 2012/02/05

Posted by J. M. Pérez Tornero in Alfabetización mediática.
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Enrique Martínez Salanova es uno de los grandes impulsores de la educación en medios en España. Es vicepresidente del Grupo Comunicar y, desde hace muy poco dirige la revista Aularia. Vale la pena entretenerse y pasear por esta nueva publicación. Tiene la frescura de las experiencias vividas, de la conversación distendida y transmite el pulso de lo que sucede en las aulas y en su entorno.

Aularia y Enrique me invitaron a contestar algunas preguntas sobre la función del usuario de los medios. Enrique y yo pensamos y conversamos juntos sobre el nuevo fenómeno de la participación en los medios que va mucho más lejos de la idea de Jean Cloutier -el modelo emisor-receptor, EMIREC (para una discusión de este modelo, cf. el artículo de Sonia Esperanza Segura sobre el tema)- o de las propuestas políticas de un Hans Magnus Enzensberger en las que solicitaba que se democratizara la posibilidad de “manipulación”.

¿En que consiste ese “ir más lejos”? Pues en que, justamente, el modelo de difusión masiva de la información tiende a cambiar y se establecen redes activas de cooperación en la producción de información. Henry Jenkins ha intentado teroizar ese fenómeno a partir del concepto de “cultura de la participación”. Pero creo que hemos de ir más allá. No se trata sólo de la reunión de grupos de amigos o de fans a la búsqueda de un determinado mensaje, contenido o juego… Es que nuestro estar en los medios es, desde cualquier punto de vista desde el que se mire participativo. No somos dueños exclusivos de nuestro mensaje: una conversación universal ha empezado y poco sabemos de sus consecuencias.

Quien desee leer la entrevista, la encontrará aquí:  Emisores/receptores activos para los cambios sociales. Gracias por anticipado.

 

 

De la contravigilancia al espionaje masivo e indiscriminado 2011/12/10

Posted by J. M. Pérez Tornero in Alfabetización mediática, Crítica mediática, Medios de comunicación.
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El Gran Hermano espía masivamente

Hace unas semanas, Javier Ricou, periodista de la Vanguardia, que preparaba  un informe sobre “La vigilancia del Gran Hermano” me pidió opinión sobre la siguiente cuestión: “¿El ciudadano vigilado por un poder que lo controla todo empieza a asumir, de la mano de las nuevas tecnologías, el papel de vigilante de ese gran ojo que todo lo ve?”. O, dicho de otro modo: ¿Podremos los ciudadanos resistir el embate de la vigilancia del Gran Hermano?

He aquí algunas respuestas:

¿Pueden ser las videocámaras personales un instrumento para oponerse y controlar los abusos del poder por parte de los ciudadanos? Sí, claro, pero sólo en algunos casos. Lo significativo, en cambio, es precisamente lo contrario: que el poder, actualmente, tiende a usar las videocámaras de las calles para imponerse y controlar a los ciudadanos. 

De hecho, estamos avanzando hacia un estado de vigilancia total que se alcanzará cuando todas las cámaras –terrestres o satelitales- se integren en un sistema central de monitorización y visualización. Y no estamos lejos de ello. 

Por eso, frente a este estado de vigilancia ubicua que se avecina, las videocámaras contra los abusos sólo pueden considerarse armas blancas usadas en una especie de guerra de guerrillas en las que el adversario utiliza armas pesadas. 

Pese a todo ¿se conseguirá progresar democráticamente con esta guerra de guerrillas? Sí, pero con lentitud. Para avanzar, lo que verdaderamente importa, en cambio, es controlar democráticamente el uso de la videovigilancia que hace el poder, y sus abusos. Y aquí la implicación ciudadana sí es crucial. 

Ésta es la auténtica batalla visual y democrática de nuestros días”. 

Sólo horas más tarde WIKILEAKS anuncia que dará a la luz Spyfiles, un informe sobre cómo operan infinidad de empresas para la inteligencia y el espionaje.

Europa Press informa de que “Con estos archivos, Wikileaks desvela el funcionamiento de la tecnología de vigilancia y espionaje que los gobiernos y otras organizaciones pueden comprar para espiar a “individuos o poblaciones enteras”. En este sentido, de los documentos se desprende que aparatos como Blackberry o iPhone pueden grabar cada toque de teclado que haga una persona y que hay aplicaciones que permiten hacer fotografías a los usuarios de los MacBook mientras los están utilizando. “¿Quién de aquí tiene un iPhone?, ¿Quién tiene una Blackberry? ¿Quién usa Gmail? Pues estáis todos jodidos. La realidad es que los contratistas de Inteligencia están vendiendo ahora mismo a países de todo el mundo sistemas de vigilancia para esos productos”, ha dicho Assange durante una rueda de prensa en Londres”.

“Las compañías de espionaje internacional están asentadas en los países con tecnología más sofisticada y venden su tecnología a cualquier país del mundo. La industria está, en la práctica, sin regular”, ha señalado Wikileaks a través de su página web. “Las agencias de Inteligencia, ejércitos y Policía son capaces de interceptar llamadas sigilosamente y en masa, así como de intervenir ordenadores sin la ayuda o conocimiento de los proveedores de red”, ha agregado. “La localización física de los usuarios puede ser sometida a seguimiento si llevan encima su teléfono móvil, aunque no esté en funcionamiento”, ha revelado. Assange ha recalcado que Estados Unidos, Reino Unido, Sudáfrica y Canadá están desarrollando “sistemas de espionaje” y que la información está siendo vendida por igual “a dictaduras y democracias”.

En total, los archivos desvelan información de 160 empresas, entre ellas la española Agnitio –que ofrece “la más avanzada tecnología de biometría de voz que permita la identificación, rastreo y precisa verificación de identidad usando la voz”, según su página web–, que estaría desarrollando estas aplicaciones y aparatos de espionaje, ignorando o saltándose la regulación y “haciendo un guiño a los regímenes dictatoriales que cometen abusos contra los Derechos Humanos”.

Durante la investigación de estas compañías, Wikileaks, con la ayuda de la revista ‘online’ francesa ‘Owi’, habría descubierto cómo la compañía de seguridad francesa Amesyssold habría vendido equipamiento de estas características al ex líder libio Muamar Gadafi –asesinado el 20 de octubre por tropas rebeldes a las afueras de Sirte, su ciudad natal– para espiar a la oposición”.

No estamos ya ante caso de vigilancia individualizada y personalizada, sino ante un auténtico espionaje masivo en indiscriminado. “Las compañías venden en secreto equipamiento para grabar constantemente las llamadas de teléfono de países enteros. Otros graban la localización de todos los teléfonos móviles de una ciudad, con un margen de 50 metros. Los sistemas para infectar a todos los usuarios de Facebook, o propietarios de ‘smart phones’ están en el mercado de Inteligencia”.

Si estas informaciones –que, por supuesto, parecen creíbles- son ciertas, a la vigilancia mediante videocámaras, habría que añadir la vigilancia que nuestros dispositivos móviles, auténticas prótesis de nuestros cuerpos, proporcionan a esa constelación de poderes diversos que quieren controlarnos.

En consecuencia, no hay un Gran Hermano, hay muchos Hermanos Grandes, pero todos se relacionan entre sí y todos, de alguna manera cuentan con nosotros y nuestros móviles. De hecho, estamos avanzando hacia un estado de vigilancia total. ¿Quién puede dudarlo?

La publicación directa: las formas sobreviven, el fondo cambia 2011/12/06

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La noticia de que cualquier persona puede publicar su propio libro directamente a través del nuevo servicio de Kindle Direct Publishing nos muestra el cambio profundo y silencioso que están viviendo los medios de comunicación clásicos a causa de Internet.

Más allá de la noticia, el servicio Kindle Direct Publishing pone de relieve un fenómeno paradójico: los formatos de contenidos tradicionales sobreviven a los cambios tecnológicos pero, en el fondo, sus tradicionales sistemas de producción y las cadenas de valor correspondientes se están arruinando a ojos vista[1].

Los periódicos, las programaciones televisivas, los diarios personales y los libros han pasado a la red conservando sus formas estéticas y organizativas. Y, sin embargo, todo ha cambiado en el fondo. Si hacemos caso de McLuhan cuando considera que todo medio de comunicación contiene en su interior a otro medio –“el contenido de la escritura es el discurso (…) el contenido de la imprenta es la palabra escrita”[2]- entonces, es el medio interior de cada medio -es decir, el que está en segundo plano- lo que ha cambiado. Pero ese cambio es sustancial.

Veamos, en primer lugar, las apariencias que se mantienen. Los periódicos en la red se parecen, a primera vista, a los de papel: organizan sus contenidos en los mismos géneros, secciones, medidas y estilos. Los programas de televisión pueden encontrarse en servicios a la carta en Internet, pero mantienen las resonancias de la emisión lineal en cadena, los tiempos, las locuciones. Los diarios personales, las bitácoras en la web, tienen aún las resonancias del diario escrito a mano y conservado celosamente en al secreto de un cajón. Los libros digitales, por su parte, reproducen incluso las texturas aparentes del papel, las mismas divisiones en capítulos e imitan  el movimiento de páginas…

Sin embargo, más allá de las apariencias –insistimos-, los procesos de fondo y la arquitectura institucional y las cadenas de producción en que se fundaban los medios clásicos sí han cambiado enormemente.

Cambios en profundidad

Repasemos los cambios.

Los periódicos digitales[3], a diferencia de los tradicionales, son hoy ya un híbrido de lenguajes y medios –textual y audiovisual- tienen su fuerte en la interacción con la audiencia, en sus archivos, en la participación, y se saltan, a menudo, los filtros y los principios editoriales de antaño. Resumiendo y simplificando, lo que está cambiando es el periodismo.

La televisión, por su parte, ya no es lo que solía ser. En nuestros días, se consume en función de la situación y el deseo del usuario individual. Han caído, pues, las sujeciones y ritmos temporales. Se ha roto, además, la ligazón a un espacio concreto. Hoy en día las programación secuencial ha perdido peso y el sistema televisivo tiende a potenciar las series y los acontecimientos espectaculares –sobre todo, los deportivas- que tienen ritmos propios y que son ajenos a los de las cadenas clásicas.

Pero, además, es que sistemas de televisión en Internet -como You Tube, Vimeo[4]- han proporcionado la posibilidad de crear cadenas a la carta, para cada persona o institución que lo desee… Y todos sabemos que el valor de la televisión masiva consistía en su abrumadora singularidad y su prepotencia -con abuso notorio del factor “gran audiencia”, factor que empieza ya a resquebrajarse-. Sabemos ya que no es lo mismo detentar un oligopolio que asegura audiencias millonarias que convivir con una oferta saturada y alcanzar audiencias limitadas… Lo que ha cambiado, a ojos vista, con ello  es la estructura tradicional de la producción, la distribución y el consumo televisivos.

Los diarios personales estén en forma de blog o de red social- , en el fondo, al pasar a la red pierden sus virtudes propias. Ya no son secretos, ya no ayudan a cincelar pausadamente una personalidad. Al contrario, son gestos exhibicionistas que reclaman la hetero-dirección de la subjetividad de quienes los escriben para fortalecerse… Lo que cambia es la escritura de la subjetividad.

Los libros digitales, finalmente, sólo conservan su apariencia, pero han destrozado oficios y figuras como la del librero, la del editor, la del director de colecciones, y amenazan con extinguir la del bibliotecario. Entre el autor y el lector sólo media una tecnología en apariencia neutra. Con  Kindle Direct Publishing cualquier persona puede –como indica la presentación del nuevo sistema-: “publicar sus propios libros en el Amazon Kindle Store. Es gratis y sencillo. Los libros publicados a través de KDP pueden beneficiarse del programa de 70% de royalties y pueden recibirse en Kindle, o a través de los apps de Kindle para iPad, iPhone, iPod touch, PC, Mac, Blackberry y sistemas basados en Android. Con KDP cualquiera puede publicar libros en inglés, alemán, francés, español, portugués e italiano y especificar un precio en dólares, libras esterlinas, y euros”… En definitiva lo que cambia es el mundo editorial.

Estamos ante una conservación de las formas y una mudanza profunda en la sustancia. En definitiva estamos ante la emergencia de un sistema de sistemas rotundamente nuevo y que acabará por imponerse.

Los antiguos oficios y poderes ya no son los que eran. Las tradicionales cadenas de producción se resquebrajan. Las personas tienen que cambiar de ámbitos y tareas. En fin, toda una seria y costosa transformación.

¿Quiere esto decir que no habrá ni cortapisas, ni barreras, ni filtros para la comunicación? Es pronto para saberlo, hay que esperar, pero no es iluso pensar que las habrá, aunque en apariencia no las haya.

_________________________________________

[1] No solo financieramente hablando, sino funcionalmente. Queremos decir que muchas de las estructuras antiguas pierden sentido pragmático.

[2] Cf. McLuhan, Eric y Zigrone, Frank: McLuhan, escritos esenciales. Barcelona, Paidós, 1998.

[3] Cf. Ciberperiodismo, en Anàlisi, nº 38, Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación, Universidad Autónoma de Barcelona.

[4] Cf. Rafael Díaz: El vídeo en el ciberespacio: uso y lenguaje, en Comunicar, nº 33, pp. 63-71.

Los discursos que cuentan 2011/11/21

Posted by J. M. Pérez Tornero in Alfabetización mediática, Crítica mediática, Pensamiento crítico.
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El análisis puede ser sencillo, pero es contundente. Los resultados electorales en España evidencian victoria absoluta del Partido Popular  y una auténtica debacle socialista.

¿Pero qué nos dicen estos resultados sobre la arquitectura semiótico-discursiva de cada uno de los partidos contendientes?

Un primer apunte. El partido que se ha sabido presentar como icono del cambio lo que, de paso, le ha permitido situar en segundo plano su propio programa- es decir, el PP- ha ganado contundentemente las elecciones y ha obtenido una mayoría holgada de los votos. Conclusión: la oposición pasa a ser referencia simbólica cuando lo que más cuenta es el desencanto y el malestar con el gobierno. Y así, una mayoría de ciudadanos ha situado su objeto de deseo en cambiar, como fuese, ante un discurso que, ante la crisis, se ha mostrado contradictorio e impotente.

El partido socialista ha escenificado –sobre todo en la noche electoral- al dejar sólo a Alfredo Pérez Rubalcaba, lo que se intuía: vive en un desconcierto absoluto, sin saber qué hacer. N ha logrado explicar que en el segundo mandato de Zapatero casi todas las medidas de gobierno han ido encaminadas a contradecir –directamente- la doctrina socialdemócrata y al propio programa electoral de un Zapatero que incluso llegó a prometer el pleno empleo y que deja tras sí 5 millones de desempleados. Desde luego, un próximo a Zapatero –aunque con una tradición más amplia que éste ene el socialismo- no ha logrado distanciarse suficientemente, por lo que su gran debilidad ha sido la falta de credibilidad.

Pero no sólo desconcierto y falta de credibilidad, el partido socialista ha mostrado con la noche electoral lo que ya se intuía: que se encuentra en un estado de “sálvese quien pueda” y bastante desunido.  ¿Dónde estaba Zapatero esa noche de resultados? Un presidente de Gobierno saliente y un secretario general del PSOE ¿puede desentenderse hasta ese punto de su electorado? ¿Dónde estaban sus ministros que siempre han pugnado por “salir en la foto”? Si Rubalcaba pidiendo a sus fieles que no le acompañaran a rendir cuentas ha querido situarse como único responsable de la derrota, lo que ha conseguido es precisamente lo contrario: que la opinión pública reconociese la perfecta cobardía de un partido que no ha sabido ni siquiera “dar la cara”. ¿Qué confianza podrá inspirar con esos procedimientos?

En el resto de partidos, está claro que Izquierda Unida es el que mejor ha sabido capitalizar el discurso del 15 M y el malestar ante el capitalismo salvaje, también ante la política de Zapatero.

Éste ha sido el discurso que representaban las opciones más políticas y comprometidas con las tareas de gobernar.

Viene luego el discurso de las convicciones esencialistas y nacionalistas. El nacionalismo, es evidente, sigue prosperando –todos menos el de Rosa Díez- gracias, por cierto, a una ley electoral que favorece la concentración de votos. ¿Qué hubiera pasado de votarse en distrito único? Pues que Izquierda Unida y Rosa Díez hubieran quedado muy por encima de todos los nacionalismos “periféricos”.

LOS HÉROES

Entremos en el discurso que viven los protagonistas, en su devenir heroico de cuento de hadas.

En el plano de los candidatos, los resultados han premiado la historia del héroe sufrido que pasa por el desierto y, finalmente consigue la victoria. Un héroe  que en el camino ha conocido incluso la traición de los propios –que ha vivido su particular negación de sus fieles. Hablamos de Mariano Rajoy.

Las elecciones, en cambio, han castigado, seguramente por poco heroico, la acción representada por Rubalcaba: la de un “segundo” permanente, agazapado en su inteligencia sutil y habilidosa, que si, de pronto, da un paso adelante y hacia el frente de batalla es sólo para cerciorarse de que casi todos sus primeros –con la excepción de Felipe González- le han dejado completamente solo. ¿Un fallo cálculo de su proverbial inteligencia o simplemente un fair play que, incluso por ética, no se ha planteado hasta donde podía llegar la deslealtad de los propios? Tal vez, todo a la vez.

Pero sobre todo, la de Rubalcaba ha sido la acción de un héroe fallido. La de un “segundo” permanente al que le ha faltado un período de sufrimiento, es decir, un tiempo en que los héroes se forjan. Sólo le quedaría, por tanto, no abandonar, seguir al frente, pasar un desierto y apostar de nuevo. Aunque esto no parece probable.

En el resto de partidos, se ha premiado la novedad en el recorrido heroico, es decir, la emergencia de nuevos líderes –aunque algunos de ellos vengan de lejos- pero que hasta ahora no se habían visto en una situación como la actual, de aquí que todos resultaran “frescos” –desde el punto de vista semiótico- para su electorado.

EN PERSPECTIVA

Pero vayamos un poco más del relato manifiesto y lo “dicho” y expresado. Entremos en la pragmática. ¿Qué propuesta de acción, o qué consecuencias prácticas,  nos presentan estos discursos? ¿Qué relación tienen con el contexto?

Lo que desazona al intentar contestar esta pregunta y al adquirir perspectiva es que discursos y héroes, en el contexto europeo actual de crisis económica y de gobierno de los grandes –Alemania y Francia-. Es que una se da cuenta pronto de que todo es poco significativo. De que el margen de maniobra que queda es escandalosamente estrecho y de que apenas se ha planteado esta cuestión. ¿Qué puede influir España en Europa y qué pueden hacer –al margen de recibir órdenes y consignas- nuestros dirigentes en Europa?

Ésta es la impotencia real en que se encuentra la palabra política hoy: que apenas cuenta nada sobre las verdaderas cuestiones. Que el discurso estridente de un capitalismo de casino, dominado por el cinismo y la corrupción, le priva de sentido a la palabra política. No le deja ningún margen.

De aquí la impotencia del discurso del 15 M y de aquí la sensación de estar representando una opereta que dan los políticos en casi todas partes. En ellos se percibe la grandilocuencia forzada de quien siente la nostalgia de otros momentos de épicos pero vive realmente una especie de farsa.

De aquí la decepción de los ciudadanos que piensan que pueden, deben y tienen mucho más que decir en un sistema político, incluso después de haber votado.

Porque la salud del sistema político no depende de tener al frente de Gobierno a un Monti o a un Rajoy –aunque las manera sí son importantes-, sino de cómo éstos sepan articular, en su modo de gobernar, la palabra de los ciudadanos que se sienten defraudados estando como están en navegando en un mar embravecido de impotencia política.

En esta tesitura es en la que empiezan realmente los discursos que cuentan.

Desenchufados de los medios 2011/11/18

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“El mundo desenchufado” se denomina una investigación tan interesante como llamativo es su título. Investigación que ha realizado Susan Moeller con sus propios estudiantes de doctorado en el Centro Internacional para Medios de Comunicación y Asuntos Públicos (International Center for Media & the Public Affairs, ICMPA) en colaboración con la Academia de Salzburgo sobre Medios de Comunicación y Cambio Global (Salzburg Academy on Media & Global Change).

Los investigadores han propuesto a grupos de estudiantes de diversos países del mundo que intenten vivir 24 horas, es decir, una jornada de sus vidas, sin medios de comunicación -ni teléfonos móviles, ni televisión, ni ordenadores, ni radios…- y que luego cuenten su experiencia en un relato en primera persona.

Me cuenta la propia Susan que la investigación –de la que aún no ha podido, por cuestión de tiempo, todos los resultados potenciales- ha provocado ya un “tremendo interés en los medios de todo el mundo (BBC, CNN, the New York Times, etc.).” Y ella misma se sorprende de que la televisión de Corea estuviera grabando recientemente  un documental sobre la investigación que será emitido en Diciembre”.

EL INTERÉS DEL TEMA

El mundo desenchufado pone de relieve la especial relación que se establece entre medios y personas. Relación que ha interesado siempre en teoría de la comunicación y en sicología -desde las teorías de la aguja hipodérmica y el conductismo más simple a la teoría de las gratificaciones sicológicas o las más recientes de mediación cognitiva (framieng, agenda setting, etc.). Pero en un mundo globalizado y completamente mediatizado en el que los medios absorben buen parte del tiempo de vigilia de nuestras vidas, los enfoques se renuevan y se enfatiza nuestra dependencia mediática.

Han pasado ya más de 25 años de un famoso estudio de Mary Wyn: The Plug-In Drug que ponía de manifiesto la capacidad de crear adicción que tenía la televisión. Hasta el punto de que la autora la comparaba con una especie de droga. Más adelante, Tod Gittlin con un enfoque más sociológico, hablaba de la necesidad de conexión perpetua que unos medios ilimitados nos proponían con una corriente continua de información: Media Unlimited: How the Torrent of Images and Sounds Overwhelms Our Lives . Y de un modo parecido se pronunciaba Neil Postman en su famoso: Amusing Ourselves to Death: Public Discourse in the Age of Show Business 

Todos estos estudios y ensayos ponen de manifiesto que dependemos estrechamente en nuestras vidas de los medios electrónicos y digitales. E indican que esa dependencia va aumentando con el tiempo.

Una palpable demostración de esta tesis es el sentimiento de abstinencia, de falta que se experimenta cuando, de repente, nos desenchufamos, aunque sea por unas horas, de la corriente continua del discurso mediático: cuando nos desconectamos. Intentando poner de relieve esta dependencia, ha habido muchas y muy diversas propuestas.

De entre todos los medios, el que más propuestas de desenchufarse ha recibido ha sido la televisión. No en vano es el medio que históricamente ha ocupado más tiempo de nuestras vidas de modo masivo. La tradición es larga y parece que se forjó a partir de una iniciativa de un semanario Adbuster (TV Turnoff Week), en 1995, y luego se generalizó.

En algunos países, como en Canadá y Francia, existen asociaciones dedicadas a proponer una semana sin televisión como un sistema de aprendizaje y de experiencia singular a los profesores y estudiantes. E, incluso, alguna vez el experimento se ha logrado llevar a cabo en un pueblo entero.

UNA ADICCIÓN GLOBAL

El estudio reciente de Susan Moeller y sus estudiantes presenta la novedad de poner de manifiesto que la adicción a los medios es ahora global y que afecta casi por igual a todo el mundo.

Vale la pena, por tanto, tomar muy en cuenta sus conclusiones. Se resumen en 15 puntos que expresan así:

“1. Aunque la “adicción” de los estudiantes a los medios de comunicación no pueda diagnosticarse clínicamente, los síntomas de abstinencia al parecer sí que son reales, como también la ansiedad y la depresión.

2. En todos los países, una clara mayoría de estudiantes admitieron haber fracasado por completo en sus esfuerzos de pasar un día completo desconectados.

3. Los estudiantes informaron que los medios de comunicación, en particular sus teléfonos celulares, se han convertido literalmente en parte de sus cuerpos. Por lo tanto, prescindir de ellos los hizo sentirse como si hubiesen perdido parte de sí mismos.

4. Estudiantes de todo el mundo informaron que estar conectados a la tecnología digital las 24 horas del día, los siete días de la semana no sólo es un hábito, sino que es fundamental para la manera en que establecen y manejan sus relaciones de amistad y su vida social.

5. Los estudiantes construyen diferentes identidades “de marca” para sí mismos, y usan distintas herramientas de comunicación para llegar a distintos tipos de personas.

6. Para muchos estudiantes, pasar 24 horas sin usar los medios de comunicación desveló la cortina tras la que ocultaban su soledad.

7. Muchos estudiantes, de todos los continentes, literalmente no podían imaginarse cómo llenar sus horas vacías sin los medios de comunicación.

8. Los teléfonos celulares vienen a ser la “navaja multiusos” Y también la “mantita para acurrucarse” de esta generación.

9. ¿Qué son “noticias”? Para los estudiantes, “noticia” es “cualquier cosa que acaba de pasar”: desde los acontecimientos mundiales hasta los pensamientos cotidianos de sus amigos.

10. “Ya no buscamos las noticias, las noticias nos buscan a nosotros”.

11. “140 caracteres de noticias son todo lo que necesito”.

12. La televisión es para relajarse.

13. En todo el mundo, los estudiantes usan la música no sólo para hacer más tolerables los viajes de ida a vuelta a sus lugares de estudio o de trabajo, sino también para influir sobre sus estados de ánimo.

14. El correo electrónico no está muerto: sólo que ya tiene sus años y es “para trabajar”.

15. “Simplificar, simplificar”. En todo el mundo, algunos estudiantes resultaron ser “trascendentalistas en ciernes”: hicieron la observación de que “pudieron volver a disfrutar de los placeres simples de la vida” cuando renunciaron a usar los medios de comunicación durante 24 horas”.

Todas y cada una de estos puntos, que, obviamente requieren más detalle y explicación, merecerían por sí mismos un serio ejercicio de reflexión y de investigación científica.

Nada es gratis en el capitalismo 2011/11/15

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Octubre de 2008. En este mismo blog citaba textos del El País: “Pasan los días y ya en Octubre la crisis y el miedo es ya pánico. La semana que culminaron ayer los mercados mundiales –decía entonces un editorial de El País- es peor incluso que las peores semanas de los meses de octubre de 1929 y 1987. (…) peor que ningún otro crash”…

Han pasado tres años. Estamos ya en Noviembre de 2011. Pero la situación apenas ha variado. Efectivamente, las primas de riesgo de países “sistémicos” como Italia y España rozan el desastre, las bolsas caen, el paro aumenta, el crédito es inexistente. Hay miedo y pánico, como entonces, solo que ligeramente embotados ya por la costumbre.

Eso sí, hay nuevas comparaciones  sobre la mesa. Según Merkel, estamos “en tiempos de cambio de época en los que Europa atraviesa su hora más difícil desde la II Guerra Mundial”. También es nuevo, aunque se diga menos, que ahora el problema no parecen ser ya los bancos, sino las deudas soberanas. Sin embargo, es evidente que no han variado ni la desconfianza en el sistema económico, ni las pocas esperanzas de encontrar soluciones a medio plazo.

Es todo el sistema el que parece estar dando una vuelta de tuerca más en su propio huracán. Primero se retorcieron hasta el extremo los bancos –a base de quiebras y caídas- y el entero sistema financiero, luego los estados –aumentando dramáticamente su deuda soberana-, y después la política en general –ofreciendo referéndums fracasados y dimisiones al siempre soberbio altar de los “mercados”… Ninguno de ellos -bancos, estados, gobiernos…- deja, desde luego, buena figura para la historia. Salen malparados y cabizbajos. Lo que sorprende es que, en cambio, el capitalismo parece seguir ufano, dueño de sí mismo, aunque solo sea en apariencia.

Pero, ¿por qué? ¿qué tiene el capitalismo para poder estar en todas las batallas y salir aparentemente indemne? ¿Por qué aún, con lo que está cayendo, parece mantener buena figura?

Nada es gratis

Uno no puede dejar de preguntarse sobre todo ello cuando lee Nada es gratis , un buen libro de divulgación sobre la crisis económica de España donde se nos intentan explicar, de modo sencillo y comprensible, las turbulencias del sistema económico y cómo afectan éstas a nuestro país.

Y al hacerme esta pregunta sobre la continua buena imagen del capitalismo, y a tenor del contenido de este libro,me parece evidente la respuesta a esa pregunta. La buena imagen del capitalismo se basa en que parece la virtud que consiste en que, en cualquier circunstancia -incluso en momentos tan espantosos como los que vivimos en los que cualquier otro actor hubiera desfigurado ya su propia cara- el capitalismo sabe, en cambio, presentarse como algo angelical, como un juego con reglas y límites en el que siempre gana el mejor. Es así como se presenta en Nada es gratis.

Se podría decir, pues que la mejor arma del capitalismo es la impasibilidad, la capacidad de hacer como si nada fuera con él… en el fondo su falta de compromiso con nada que no sea él mismo. Insisto,  Nada es gratis me parece la evidencia de esta impasibilidad del capitalismo, de su capacidad de decir: “nada va conmigo”.

El libro puede leerse como un conjunto de diagnósticos y de recetas que parten de una premisa que sus autores dan por fundada: las reglas del juego capitalistas no sólo son buenas, sino que no pueden ser de otro modo.

En Nada es gratis, el capitalismo se presenta como un juego casi inocente, como las reglas de un partido de fútbol, sin responsabilidad sobre los posibles desenlaces, sin responsabilidad tampoco sobre ninguno de los males que se pudieran producir… y la economía, por su parte, aparece como el arte estratégico de jugar bien ese juego: en definitiva, como un juego respetuoso.

Los autores de Nada es gratis, un grupo de economistas académicos de primera línea –con toda la sagacidad, audacia y perspicacia del mundo; también, seguramente, con toda su buena intención- describen la crisis económica española como si se tratara sencillamente de un partido de fútbol, es decir, de un simple juego en el que las reglas son conocidas, existen árbitros más o menos imparciales y unos equipos se enfrentan con otros volcando en ello sus mejores talentos. Pero un partido que, sencillamente, los españoles hemos jugado y estamos jugando mal.

Siempre, según estos autores, si el país lo está pasando mal es, sencillamente, porque no tiene los mejores jugadores –no los ha sabido fichar-, porque no ha organizado un buen sistema de incentivos – es decir, no paga bien a los jugadores “excelentes”- y, sobre todo, porque el contrincante, muchos más rápido y eficaz, ha metido más goles que nosotros. ¡Porque basta pensar en la selección española, campeona del mundo, para pensar que las cosas se pueden hacer de otro modo…!, dicen los autores.

Nada más sencillo que esto. Así que, conclusión: no hay que tocar el capitalismo, ni quejarse de sus crisis ni de sus exabruptos… Es sólo un simple juego: o aprendemos a jugar bien ese juego o saldremos malparados. Porque, no lo olvidemos, si salimos mal parados, la culpa no es del sistema, es solo nuestra.

Sin embargo, saliendo del libro y mirando a nuestro alrededor ¿qué se percibe? Pues, tensión, ruina, paro, depresión, precariedad laboral, ilusiones rotas, histeria mercantil, especulación, sálvese quien pueda… También corrupción, engaño, falta de transparencia…

Pero, me pregunto, ¿por qué no están estos temas incluidos en los factores de la crisis que trata de explicarnos Nada es gratis? ¿Es que, acaso, no forman parte de la crisis? ¿Es que no componen también su auténtico rostro?

Pues bien, casi nada de estos factores están tratados en el libro citado. Allí todo parece presentarse como un juego de contabilidad y técnico, con errores, pero sin intereses perversos, sin agresiones y atropellos… Los autores nos presentan un mundo en el que todo parece fruto de estrategias abstractas e inocentes… como si la economía se jugara en un mundo que no es el real. O como si se tratase de un puro juego sin consecuencias

¿Podríamos pensar que este enfoque es una visión académica? ¿Lo es porque la academia gusta de los juegos de salón? O ¿es que los autores no ven, o no quieren ver, que hay reglas, juegos y sistemas que tienen contradicciones fundamentales, que establecen reglas perversas -por ejemplo, cuanto mayor es la deuda de alguien, más intereses se le hace pagar-?

Si se contempla el auténtico rostro de nuestra crisis – ese que ya hemos mencionado-, ¿podremos seguir considerando que el capitalismo es solo como el fútbol, un simple juego inocente? O, en cambio ¿debiéramos pensar que, en todo caso, se parece más al espectáculo de un circo romano donde el público esperaba y propiciaba que hubiera sangre y muertes, sin lo cual no se conformaba? ¿O deberíamos reconocer que hay un juego más amplio grande e importante que el de la economía que es, sencillamente el de la vida sobre el planeta, y que en ese juego las consecuencias del juego de la economía pueden ser fatales?

Yo creo que, a la vista de lo que vemos, habría que empezar a pensar que estamos más cerca del circo romano y del juego de hundir el planeta que de un sencillo e incruento juego de salón.

Tal vez, dirán ustedes, no es para ponerse estupendo… pero a mi sí me parece significativo que, en el mismo momento en que Merkel habla de una situación parecida a la Segunda Guerra mundial, es justo cuando Obama, Netanyahu y Ahmadinejad hacen sonar los tambores de una guerra en Irán -que, esta vez sí puede ser nuclear-. No tendríamos, entonces, que dejarnos de explicaciones propias de un juego de salón y disponer de una visión más realista y menos angelical de lo que está sucediendo? Sea dicho esto, en todo caso, con el merecido respeto que se han ganado los autores de Nada es gratis

Nada es gratis… Elegir un punto de vista -y no mencionar el otro- tampoco es gratuito…

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