Alfabetización digital y mediática: Convergencia conceptual

La Comisión Europea durante bastante tiempo ha restringido el concepto de  “alfabetización digital” (digital literacy) a los medios digitales, especialmente a los ordenadores e Internet. Sin embargo, recientemente, ha empezado a considerar la necesidad de referirse integralmente a todos los medios de comunicación mediante el concepto de “alfabetización mediática” (media literacy). Como es evidente que todos los medios acabarán siendo en un futuro próximo, de un modo u otro, digitales, es bastante probable que la Comisión tratará de impulsar una covergencia conceptual entre los términos de “alfabetización mediática” y “digital”. Así, al menos parecen sugerir las conclusiones del último encuentro del grupo informal de expertos sobre “digital literacy” (Bruselas, 4 de septiembre de 2008).

La UNESCO, por su parte, refiriéndose al mismo tema tradicionalmente habló de “educación en medios”,  luego de “alfabetización informativa”  y “digital” y ahora ensaya el híbrido “alfabetización mediática e informativa” -. Pero la tendencia es la misma que la de la Comisión: subrayar la convergencia conceptual para describir el evidente fenímeno  “todo digital”.

También la Alianza de las Civilizaciones de la ONU ha impulsado el término de media literacy al que une lo mediático tradicional, con lo digital y con la educación.

Está claro todo apunta hacia una convergencia conceptual. Tarde o temprano, vamos a reconocer todos que, le demos el nombre que le demos, estamos ante un mismo fenómeno: el conjunto de capacidades y competencias -intelectuales y prácticas- relacionadas con los medios de información y comunicación y sus lenguajes. Queda, por tanto, fuera de toda duda que consolidar y promover estas capacidades y competencias constituye uno de los grandes objetivos de la educación y la cultura actual actual, máxime en un modo de vida, como el nuestro, en el que la información y la comunicación juegan un papel cada vez más decisivo.

Sería, por tanto, urgente que la multipliciad de términos -y, por tanto, de tradiciones disciplinarias- diera paso a un esfuerzo de integración y convergencia y nos permitiera, así, no alejarnos de ese objetivo clave que es potenciar las capacidades de los ciudadanos en un mundo mediático.