La innovación TIC en la escuela

Josep Mª Mominó, Carles Sigalés y Julio Meneses acaban de publicar un estudio muy serio cobre el modo de integración de las TICs en las escuelas catalanas (L’escola a la societat xarxa. Internet a l’educació primària i secundària, Barcelona, Ariel, 2008). Muy recomendable, tanto por el enfoque teórico como por trabajo empírico que aportan. 

En lo que se refieren al primero, adoptan por un lado, los planteamientos globales de una aproximación a la sociedad red (Castells, van Dijk, J. y otros) con, por otra parte, procedimientos metodológicos y analíticos cercanos a los estudios P. Twining -que proporcionan un catálogo amplio de los usos de los ordenadores en la educación (desde su simple función como instrumento apra aprender informática de usuario a, diríamos, o sea una alfabetización digital meramente operativa, hasta los usos más creativos de innovación educativa y de participación en el desarrollo del entorno- y del enfoque comparativo desarrollado en  SITES International comparative survey of pedagogical practices and ICT in education  -que desde hace años mantiene un panel de escuelas de diferentes países en los que analiza el desarrollo de las tecnologías en el marco de las actividades pedagógicas- así como de otras investigaciones semejantes. 

Por lo que hace al trabajo empírico, la obra encuentra una buena base en el estudio extenso y sistemático de los centros educativos en Cataluña. 

Resultan interesantes las conclusiones: ni las TICs están muy extendidas en las actividades de los centros en Cataluña, ni constituyen una prioridad, ni mucho menos están siendo aprovechadas como instrumento para la innovación

¿Por qué?

 La respuesta que apuntan los autores merece atención: 

a) “El proceso de integración de las TIC en la educación está seriamente limitado por problemas estructurales relacionados con el currículo y los procesos educativos (p. 221)”.

 b) El profesorado no ha desarrollado aún ni las habilidades necesarias para las TICs o no ha incorporado todavía esas prácticas a su actividad docente. En parte porque “parece evidente que la formación inicial, hasta ahora, no ha dado al profesorado las competencias necesarias para utilizar las TICs con finalidades educativas” (p. 226). Y, por lo que hace a la formación continua, los autores critican algo evidente: “la simple asistencia a cursos o seminarios raramente promueve la innovación educativa” (p. 226). 

c) Finalmente, en lo que se refiere a dotaciones técnicas, aunque los autores reconocen que se ha avanzado en los últimos tiempos, denuncian que la mayoría de los ordenadores de los centros escolares “en aulas específicas de informática limitan en buena parte la generalización de su uso en la escuela” (p. 221). 

Propuesta de futuro

Pero más allá de teorías, análisis empíricos y conclusiones, en el libro se aprecia una buena orientación práctica, propuestas de acción y recomendaciones para que la innovación que las TICs pueden aportar a la escuela se haga una realidad. Enfatizan, en esta línea, la función crucial del profesorado y piden para él más libertad de actuación, más recursos y mejor formación. Desean también que puedan contar con auténtico soporte técnico para su trabajo y apoyo para la experimentación. Piden, además, a los dirigentes mayor capacidad de liderazgo e innovación. Y al currículo, mayor flexibilidad y apertura a lo que significan las TICs

Es éste un trabajo en línea con las últimas propuestas de la UNESCO en materia de formación del profesorado en materia de alfabetización digital y mediática, y a las propuestas de la Comisión Europea. Sólo un contrapunto, nada escéptico, sino constructivo: el cambio social y cultural que estamos viviendo es tan enorme que si no se adopta una perspectiva global pensar en estrategias de cambio en microcosmos como la escuela no dará nunca resultado. O el cambio es ecológico y sistémico e incluye a los medios de comunicación, las ciudades,  las familias y, en general al contexto económico y cultural, o ninguna estrategia  de innovación llegará a buen puerto. O el cambio se conjuga en varias dimensiones a la vez o su mera proposición sólo dará lugar a frustraciones y lamentaciones.


Twining, P. (2002) Describing computer use in education: introducing the Computer Practice Framework (CPF)”, The British Educational Research Journal, Due, Enero, 2002, y B. Fox y P. Twining, “Comparing Perspectives on the Role of ICT in Education”