España tiene que aumentar su ritmo de crecimiento en el uso de las TICs

La extensión y el uso de las TICs en España se sitúa en el rango medio de los países de la Unión Europea, según un estudio que acaba de publicar el ITE (Instituto de Tecnologías educativas). Los datos proceden de Eurostat y se refieren al año 2008.

Un 64% de los hogares españoles disponen de ordenadores. Con este dato, España se sitúa justo en la media Europea.

Países como Holanda -que con un 86% obtiene el mejor resultado de la Unión-, Alemania, Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo, Suecia, –con un porcentaje superior o igual al 70%- se encuentran en el rango superior de resultados. Austria, Bélgica, y Francia sobrepasan el 60%. Por debajo del 50% se encuentran Bulgaria, Chipre, República Checa, Grecia, Hungría, Italia, Polonia, Portugal y Rumanía.

En lo que se refiere al uso regular de Internet (al menos una vez por semana), España se sitúa, con un 49% por debajo de la media europea que es de un 56%. Otra vez países como Dinamarca, Finlandia, Suecia, Holanda y Luxemburgo tiene resultados que sobrepasan el 75%.

Finalmente, en lo que se refiere al porcentaje de personas que han usado el ordenador para el aprendizaje, España cuenta con sólo un 7,2%. Mientras que Luxemburgo es de un 47%, en Finlandia es de un 27,8% y en Holanda, por ejemplo, de un 16,7%. Los resultados españoles en este caso se encuentran entre los peores de la Unión.

Si comparamos estos resultados de 2008 con los de 2007, España progresa en todos los indicadores: a) en Ordenadores por hogar gana 4 puntos; b) En hogares con acceso a Internet, gana 6 puntos, c) en uso de Internet, gana 6.

Este progreso, si es sostenido, sólo permitirá alcanzar -por ejemplo, en el caso de los hogares con ordenador- el rango de más de 75% -que es el de los países más avanzados- aproximadamente en el año 2011. Para entonces, y si los países más desarrollados siguen progresando con el ritmo actual, habrán sobrepasado mayoritariamente el 80%. Lo que hace prever que una convergencia con los países avanzados no se producirá, al menos hasta el año 2014. Este hecho indica que existe un diferencial de desarrollo en TICs entre España y los países europeos más avanzados medido en tiempo de, al menos, 5 años. Si España quisiera reducir a más ritmo este diferencial, y converger con los citados países antes de cinco años, debería crecer en casi todos los indicadores considerados a un punto más de lo que lo está haciendo en la actualidad. Tarea dura en un momento de crisis, por supuesto, pero no imposible si se le concede la prioridad debida.