Un centro para la MIL en África

El continente africano, pese a que en los últimos siglos parece haberse avanzado globalmente en la superación de las tiranías, las hambrunas y la esclavitud, es  -y, desgraciadamente, parece que seguirá siéndolo en los próximos años- piedra de toque para la conciencia y la vergüenza mundial.

Chido Onumah, derecha, con Samy Tayie, Presidente de Mentor en una reunión de la UNESCO en Bangkok

África y los africanos has sido víctimas de las más crueles e inhumanas formas de anexión, explotación y esclavización durante los últimos siglos. Millones de seres humanos fueron deportados como esclavos, desde el siglo XV hasta bien entrado el XX, hacia América, Oriente Medio y Europa. Pero las condiciones políticas en que viven aún son tiránicas en muchos de sus países –son contadas las excepciones democráticas-. Hay una infinidad de lo que se consideran “estados fallidos” –una forma políticamente correcta de describir el estado salvaje-. Y en el continente se siguen dando aún casos flagrantes de etnocidio, de crímenes masivos y terrorismo de masas.

Pero lo más lacerante de todo es que África, tanto desde el punto de vista humano como económico, continúa siendo una especie de callejón sin salida, una tierra de no-futuro para muchos de sus habitantes, que parecen fatalmente condenados a una pobreza endémica y a un olvido global inaudito.Por todo ello son tan singulares y valiosas iniciativas como las del African Center for Media & Information Literacy. El centro es una apuesta por transformar la realidad africana utilizando la voluntad de cambio de los jóvenes y la potencia transformadora de los medios de comunicación. Este  centro publica, en papel y en digital, una revista de jóvenes Youth Link de gran interés. Hace tiempo que me impresionó uno dedicado uno a los “niños brujos”. Contaba la historia del asesinato, la tortura y el maltrato que reciben cientos, si no miles, de niños nigerianos a los que su entorno más inmediato, a veces hasta su propia familia, les acusa falsamente de estar “embrujados”. Cuando acaece una desgracia en una familia o en un entorno local, es posible que algunos adultos achaquen la desgracia a la brujería de ciertos niños. Y para exorcizar esa brujería, los niños son golpeados, torturados, incluso asesinados.

Esta propensión superstición, que viene de atávicas creencias y costumbres tribales, sin embargo ha sido recientemente promovida y explotada por movimientos seudo-religiosos que han dado pábulo a la superstición. Y para ello han difundido vídeos caseros que promueven a la violencia y tortura de niños inocentes e indefensos. Un reportaje que presenta la tragedia puede ser visto a través de You Tube.

El AFRICMIL busca justamente denunciar casos semejantes y despertar la conciencia crítica de los jóvenes contra estos abusos mediáticos, devolverles la confianza en sus propias posibilidades y oportunidades y hacerles participar en la vida política y comunitaria.

El coordinador de AFRICMIL y director de la mencionada publicación es Chido Onumah. Es un periodista-activista que defiende valores y objetivos que en otras latitudes se consideran tan habituales que apenas apreciamos su valor: la transparencia, el sentido de Estado, la honestidad… Un reciente artículo suyo, traducido por El país, expresa perfectamente sus aspiraciones. Como podrá comprobar el lector Chido desea, sencillamente, vivir en un auténtico estado -en este caso,Nigeria- en el que el crimen, el desprecio a la vida y la crueldad dejen de estar al orden del día. Su aspiración es extrapolable a un buen número de países africanos. Vale la pena leerlo.