Introducir con éxito las TICs en la educación. La clave del libro de texto digital

¿Qué factores pueden hacer fracasar o, por el contrario, garantizar el éxito de la integración de las TIC en la educación? Ésta es la pregunta inicial que nos proponen en el I Foro Iberoamericano de la Educación –Santiago de Compostela, 3 y 4 de Julio de 2014. aulaplaneta libro digital Claves para fracasar en la introducción de las tecnologías en la educación Desde mi punto de vista, existen caminos seguros hacia el fracaso que han quedado evidenciados en muchos casos. Señalemos los principales de ellos. 1) Creer que la introducción de las tecnologías en las aulas cambiará automáticamente, sin nada más. la educación y sus métodos. Es una creencia mítica que concede una especie de magia al hardware y a la tecnología. Pero que, de por sí, no conduce al éxito. Los dispositivos y la conectividad, son condiciones necesarias, no suficientes para la innovación y la mejora educativa. Una buena dotación tecnológica, por sí misma, no es garantía de progreso. 2) Pensar que las tecnologías pueden incorporarse a la educación sin que tanto profesores, como estudiantes y familias amplíen y mejoren sus competencias y su formación adecuadamente. Sin preparación del profesorado, y de los demás actores de la educación; sin una formación específica; sin el consiguiente cambio de rol que demanda el nuevo ecosistema mediático en la enseñanza, ningún cambio es posible ni sostenible. Sin personas capaces de usar y gestionar la tecnología, ésta languidece y se infrautiliza. 3)  Quedarse en introducir la tecnología y formar al profesorado y a los estudiantes, no basta. Cuando se cambian las condiciones de un ecosistema mediático en la educación, es preciso, también, cambiar la cultura de la escuela. Esto es, modificar en consonancia, reglas, usos, valores, métodos, tiempos y espacios. Si no, todos estos factores actúan como corsés del potencial innovador de las TICs. En consecuencia, la introducción de las TICs en los sistemas educativos exige cambios culturales, metodológicos, formativos y actitudinales sin los cuales, todo esfuerzo será baldío. Se trata, se mire desde donde se mire, de cambios cuantitativos y cualitativos que transforman los sistemas mediáticos e instrumentales de los centros educativos, y que se han de trasladar, por tanto, a profundos cambios de la cultura de las escuelas y la enseñanza. Las dimensiones del ecosistema educativo Para asegurar un cierto éxito a la hora de introducir tecnologías en la educación conviene tomar en cuenta alguna de las características y dimensiones esenciales del sistema educativo. A saber:

  1. Cada centro o espacio educativo constituye un sistema autónomo.  Cada centro es un sistema mediático singular que posee una cultura propia. En cada centro, pues, una mínima variación en uno de sus elementos puede alterar todos los demás. Se trata por tanto, de entender que estamos tratando con un sistema autónomo que debe ser considerado en su totalidad. Y este sistema implica, como mínimo tres dimensiones: a) dispositivos y redes; b) contenidos y servicios; c) personas y roles; d) espacios y tiempos. Cualquier modificación en una de esas dimensiones no dejará indiferente a las otras.
  2. El ecosistema educativo es autónomo –es decir, constituye un sistema autosuficiente- y, sin embargo, está abierto, de un modo u otro, a sistemas más generales: hogar, familia, sociedad. En este sentido, es un ecosistema específico que guarda relaciones con otros sistemas más amplios. Lo que hay que preguntarse es si los elementos tecnológicos que introducimos en la educación son específicos y respetan sus características propias o si, por el contrario, son generales y difícilmente adaptables al contexto. Lo cierto, es que, salvo contadas excepciones, hoy en día, tanto los dispositivos que se utilizan en educación son, en su mayoría, inespecíficos y generales. Por tanto, respetan menos la autonomía del ecosistema que su apertura al entorno general.
  3. Las dimensiones claves del ecosistema educativo son: el hardware, el software y los programas que generan servicios y los usos o metodologías pedagógicas y prácticas, además, naturalmente, de las capacidades de los actores que intervienen y los contenidos e informaciones que se tratan. Estos elementos pueden ser específicos del contexto educativo o inespecíficos y, por tanto, favorecen la autonomía o la apertura de la educación.  En general, en los aspectos de hardware y de servicios prevalecen sistemas generales, mientras que en las metodologías y capacidades abundan los específicos.
  4. Para que el ecosistema funcione adecuadamente, el sistema educativo tiene que guardar un balance efectivo y equilibrado entre elementos que aseguren su especificidad y su autonomía y otros que por el contrario, lo abran a otros sistemas y garanticen su interconexión. Informaciones, contenidos, relaciones sociales e institucionales se moverán siempre entre la autonomía y la apertura.

El papel crucial de los “libros de texto” En muchos sentidos, los denominados “libros de texto” y su transformación están jugando un papel esencial en la innovación educativa actual. Sin su completa transformación, no habrá mejora educativa en los próximos tiempos. Un libro de texto impreso constituía, tradicionalmente, un recipiente impreso contenedor del saber considerado central en un sistema educativo –generalmente en un curso y asignatura-. Por sus características propias, ese contenido era concreto, limitado, estático y se presentaba como suficiente para los objetivos pedagógicos de la institución. Además era estable –o modificable lentamente- y servía de referencia no personalizada al grupo clase. Pero en los umbrales del siglo XXI esa concepción del libro de texto se hace completamente extemporánea, y sólo puede defenderse en términos de rutina, tradición o conservadurismo. No decimos con Enrique Dans, que debería matarse pronto, pero sí que su transformación es inevitable. Sin embargo, existen dos vías para su transformación: A) Una que consiste en trasladar sus propiedades y características a formato digital, sin apenas variar sus funciones. Consiste, por ejemplo en pasar a PDF un libro impreso. Lo único que cambia es el sistema de difusión, n i su lenguaje ni su contenido acaban alterándose[1]. B) Otra que consiste en transformar radicalmente el servicio del libro de texto tradicional aprovechando todo el potencial de los ordenadores, las tecnologías d ela información y los nuevos lenguajes. El resultado es ya un nuevo medio, o como día Lev Manovich un Meta/Medio que no sólo se ha enriquecido con nuevas posibilidades, sino que ha mudado completamente su naturaleza. ¿Cuáles son las dimensiones del cambio que permiten alumbrar un nuevo meta/medio donde ante sólo había “libros de texto”? Las podríamos ordenar en cuatro aspecto esenciales:

  1. Los ordenadores y las TICs hacen del libro de texto tradicional un nuevo Meta/Medio en el que se ganan capacidades y propiedades (texto enriquecido) que no estaban en el punto de partida.
  2. El tradicional libro de texto, al pasar a digital, puede mezclarse e hibridarse con otros formatos, lenguajes y soportes de información hasta general un auténtico medio innovador desconocido hasta el momento.
  3. Los libros de texto digitales pueden beneficiarse de los cambios de soporte y de formatos que permiten el desarrollo de la interoperabilidad entre dispositivos y sistemas, haciéndole, en este sentido, menos dependiente de un formato y un soporte determinado.
  4. Los Meta/Medios libro de texto permiten focalizar y abarcar universos de contenidos muy variables y cambiantes. A diferencia de los libros de texto impresos que generaban dependencias muy estrictas a contenidos muy limitados y uniformes.

infografia-ventajas-digital La Meta/Mediación del libro de texto impreso Lev Manovich habla del ordenador no como un nuevo medio sino como “un Meta/Medio; es el primer metamedio”: la combinación de medios existentes, nuevos y otros aún por inventar (Manovich, 2013, pág. 433). Lo que denominamos un medio determinado es según Manovich[2], “un combinación de varias técnicas para la generación, edición y acceso al contenido”. Pues bien, con el nuevo Meta/medio ibro de texto digital, se han introducido muchos cambios:

  • Los contenidos pueden actualizarse y modificarse permanentemente on-line.
  • La creación colectiva, multitudinaria o personal, está consentida. Lo mismo que la wili-edición o cooperación.
  • Se asegura la autoedición personalizada de contenidos.
  • Del mismo modo se pueden crear y/o suprimir contenidos.
  • Se generan contenidos autónomos que, sin embargo, se ponen en relación, a voluntad, con contenidos más amplios y diversos.
  • La interactividad está ampliamente consentida.

aulaplaneta-infografia-5atributosLa hibridación En un Meta/Medio libro de texto las limitaciones semióticas propias del libro impreso han desaparecido. En su lugar, aparecen nuevos fenómenos:

  • La integración de nuevos lenguajes: audio, audiovisual, gráficos, interactividades simuladores, realidad aumentada, etc.
  • Nuevos medios que se incorporan al tradicional como las redes sociales, blogs, micro-blogs, wikis, además de los tradicionales radio, periodismo, cine, etc.

Interoperabilidad entre dispositivos Los nuevos Meta/Medios libros de texto son, en realidad, independientes de soporte y del dispositivo. Pueden circular entre unos y otros con cada vez menos limitaciones y barreras y, por tanto, pueden adaptarse a la versatilidad e idoneidad de cada dispositivo y sistema de programación. Su misma naturaleza les permite ser operativos tanto en condiciones de conectividad como de no conexión. Y, lo más significativo, es su versatilidad para llegado el caso abandonar su estado de Meta/Media y retornar a su estado de papel impreso, recuperando las especifidades y limitaciones de ese formato.[3] Todo ello asegura un funcionamiento integrado de diversos soportes, dispositivos, sistemas de relación y de recreación de contenidos que hace al Meta/Medio libro de texto muy adecuado y flexible. EL nuevo Meta/Medio libro de texto como factor de éxito Ya sabemos de la importancia de los contenidos para e progreso en l educación, incluso de las tecnologías. Ya sabemos que los contenidos no pueden separarse de los dispositivos… y, cada vez menos. Pero, sobre todo, hemos aprendido a reconocer que lo que está surgiendo con fuerza en el ecosistema mediático no es la recreación de antiguos medios, sino de nuevos Meta/Medios con un potencial transformador decisivo. No habrá, pues, trasformación de la educación sin que lo que hemos venido llamando desde hace tiempo libros de texto, mude completamente s naturaleza. Incluso exigiremos contar con un nuevo término, porque el denominado libro de texto digital no hace honor a las transformaciones y cambios que se están produciendo y requerimos cada vez con mayor intensidad a la hora de innovar en educación.   [1]Para una discusión de las actitudes del profesorado ante el libro de texto digital, cf. Pérez Tornero y Mireia Pi: La integración de las TICs y los libros digitales en la educación. Barcelona, aulaPlaneta, 2013. [2]Manovich, Lev, El software toma el cambio, Barcelona, UOCPress, 2013. [3]Es el caso del denominado Cuaderno de estudio que propone, como posibilidad, el Meta/Medio aulaPlaneta.

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